El ideal del cuarteto de cuerdas, tal como se desarrolla a partir de 1760, es una obra a cuatro partes (o voces) reales, sin bajo continuo, para cuatro instrumentos de cuerda solistas de la misma familia (dos violines, viola y violonchelo), que trata a los cuatro instrumentos con dignidad equiparable, escrito en un estilo camerístico y que adopta los principios de lo que, en el siglo XIX, se denominaría trabajo temático y forma sonata.
Haydn escribió a lo largo de su vida un total de sesenta y ocho cuartetos auténticos, de los cuales se pueden escuchar a continuación tres ejemplos ilustrativos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario